Hablar de identidad implica hablar de nosotros mismos, es
definir de manera clara la manera como los clientes podrán reconocernos y diferenciarnos
de los demás. Es por ello que una de las principales tareas que tendrás para iniciar un negocio emprendedor, es responder estas preguntas:
¿Cómo me llamo?, ¿Cómo Soy? y finalmente ¿Cómo quiero ser recordado? .
Este ejercicio aplica tanto para la definición de una marca
personal como una empresarial, para
poder establecer los pilares fundamentales de nuestra identidad. Aparentemente
responder estas interrogantes puede ser muy sencillo, sin embargo te recomiendo realizar una reflexión
profunda en cada una, ya que de ellas
dependerá, la definición del nombre de tu empresa, la personalidad que la va a
caracterizar y el posicionamiento que podrás
alcanzar.
El nombre de tu empresa
es fundamental ya que automáticamente condiciona la manera en que eres
percibido. Por los que debes prestar especial cuidado a las palabras que uses,
en ocasiones, nos dejamos llevar por las emociones, pero debemos recordar que debe
ser fácil de pronunciar, de escribir, y sobre todo debe generar impacto.
Otro aspecto importante dentro de la identidad, es la personalidad, pero ¿A qué nos referimos
con ello?, pues bien, la personalidad de una marca es un conjunto de características
emocionales y asociativas que son conectadas con tu negocio. Estos rasgos van a
permitir modelar la manera como las personas de perciben, como “sienten” tu
empresa. Una marca puede tener varias
personalidades, lo que puede confundir a clientes y usuarios, por lo que establecerla
desde el inicio te ayudará a manejarte de manera coherente.
Y Ahora ¿cómo quieres ser recordado?, aquí hablamos de posicionamiento, el nicho de mercado donde nos desenvolveremos. En este
punto debes definir la “ventaja Competitiva” es decir, lo que me diferencia de
mis competidores, ese plus que solo yo puedo ofrecer. Para ello es importante
definir un público objetivo (Target).
Como puedes ver, la identidad corporativa constituye el
núcleo vital y estratégico de un negocio o empresa, su objetivo es permitir un rápido reconocimiento
por parte del público objetivo. Crear identidad es una de las claves para
perdurar en el tiempo, para ello es necesario contar con la máxima claridad en
los principios, visión y misión de tu empresa.
Estos elementos constituyen el núcleo estratégico de tu
proyecto de emprendimiento de allí se desprenden todos los demás aspectos. Uno de ellos es el
manejo de los signos de identidad visual, quienes constituyen las unidades gráficas
que definirán la imagen de marca, en los diferentes medios que implementes.
Tal como lo señala, J. Costa, un sistema de signos visuales
tiene como fin lograr distinguir, facilitar el reconocimiento y la recordación
de una empresa u organización sobre las demás. Diríamos entonces, que es la traducción simbólica de la identidad,
con el fin de significar, aumentar la notoriedad, crear connotaciones positivas,
para establecer anclajes emocionales con nuestros públicos.
Reflexionemos entonces en ¿Cuáles son los signos que debo considerar?, J. Costa, menciona que la identidad está conformada por
tres elementos que se complementan entre sí y que forman parte de nuestro lenguaje visual: el elemento lingüístico (Logo), el
icónico (Marca Gráfica) y el cromático (Emblemático). El Logo, es un elemento
de designación verbal convertido en un grafo con características diferenciales,
lo
icónico está conformado por elementos expresivos que definen la personalidad
de la empresa de manera simbólica y por último, lo emblemático, son los
valores cromáticos seleccionados como elementos distintivo y que concentran la
esencia de la marca.
Cómo pudiste ver, la identidad corporativa no es un
instrumento más del Marketing, sino que constituye una estructura interna de
comunicación que abarca todas y cada una de las acciones que emprende la
institución y que sirve para ofrecer interna y externamente una imagen global.
En este sentido, todos los aspectos de la comunicación son fundamentales
para crear la imagen de marca, donde cada elemento juega un papel básico en la
construcción del perfil de tu negocio.
Es por ello, que el proceso de creación de estos elementos
requiere de un profundo conocimiento de quiénes somos y de un proceso de investigación
acerca de cuáles son los elementos gráficos más apropiados para reflejar esa
esencia. Siempre debes recordar que definir
una identidad corporativa implica considerar que nuestra marca debe ser clara,
con personalidad, cohesiva y sobre todo coherente, de esta manera podríamos lograr
posicionarnos en nuestro mercado.


